
Desde que se tiene conciencia de los efectos que produce la cocaína en el organismo, hemos visto como unos la han criticado y otros la han defendido; mucho se ha escrito y se ha dicho sobre el consumo de cocaína. nos hemos propuesto una cuestión difícil. Te desvelamos la cocaína: mitos y realidades.
La cocaína es un estimulante del sistema nervioso central. Es una droga altamente adictiva. En los últimos años, hemos podido comprobar como se ha incrementado el consumo de cocaína entre los adolescentes, lo cual es un problema bastante serio. Puedes escuchar nombres como coca, perico, farlopa, … y todos ellos se refieren a lo mismo: cocaína.
Es interesante conocer los mitos y realidades sobre la cocaína.
– El mito más escuchado es el de que la cocaína te activa; esto es parcialmente cierto, ya que el subidón sólo dura entre 30 y 60 minutos, después, llega el bajón acompañado de cansancio e incluso depresión.
– Otro clásico es el que dice que la cocaína favorece el contacto con los demas, ya que, al igual que el alcohol, te ayuda a desinhibirte. Falso, ya que un consumo excesivo de cocaína, vuelve a la persona más agresiva, por lo que el contacto con los demás empeora.
– La cocaína favorece el placer en las relaciones sexuales. Al contrario, contra más cocaína hayas tomado, más problemas de erección, eyaculación o deseo sexual tendrás.
– La cocaína no es tan peligrosa como otras drogras. No es ni más peligrosa ni menos. El consumo abusivo de cocaín, junto con la heroína, es el mayor causante de actos delictivos. Esto pone de manifiesto la relación cocaína y problemas psicológicos.
– Se escucha habitualmente que la cocaína se puede tomar sólo el fin de semana, que no es peligroso hacerlo. Claro que afecta. Piensa que si sumas todos los fines de semana más los festivos, puedes sumar más de 100 días de posible consumo. Además, los efectos son los mismos.
– Yo controlo. Seguro que has escuchado esto alguna vez. La verdad es bien distinta. Junto con la nicotina del tabaco, la cocaína es una de las sustancias más adictivas.
En general, la cocaína tiene efectos negativos, modificando los circuitos del cerebro relacionados con el placer.
